domingo 25 de marzo de 2007

Pegate un viaje con los beatles

Bienvenidos damas y caballeros, niños y niñas, esto es la gira mágica y misteriosa que ya ha comenzado. Un viaje psicodélico de 50 minutos, una aventura surrealista en donde nada es lo que parece y la comedia, la música y la magia conviven en la tercera película de los Beatles.

El viaje comienza. Ringo discute con su tía. Paul conversa con una llamativa rubia hasta que un enano le pide una foto a ella. Se siente el tonto de la colina. La trama es confusa, errática y a la vez llamativa por su guión donde es notoria la influencia del ácido. Mucho ácido. No sigue los parámetros de un film convencional, como todo lo que hacen los Beatles.

Escenas inexplicables, como un sargento (interpretado por Victor Spinetti) reprimiendo a una vaca, una carrera de autos que desemboca en un pastizal y el video clip del tema “Flying”, donde se muestran diferentes paisajes de Groenlandia.

“¿Dónde está el micro?” pregunta Ringo vestido de mago en un laboratorio. “Ya viene” responde George. Nada tiene sentido con el correr de la película y los climas cambian rápidamente. John vestido de morsa interpreta la mejor canción del álbum y se consagra en la escena siguiente donde durante un extraño almuerzo, sirve fideos tirados en el piso con una pala.

Se acerca el final antológico. Entre los cuatro ensayan una coreografía para bajar una larga escalera y terminar dando vueltas entre cientos de bailarinas que agitan sus vestidos al ritmo de la música. ¿No sabe qué canción es? Su madre debería saberlo.

sábado 24 de marzo de 2007

24/3/76-24/3/07

NUNCA MÁS

jueves 22 de marzo de 2007

Ballad of a thin man




Conocí a Dylan hace casi dos años. Mi hermano tenía el disco essential que resume parte de su obra, y un día, intentado expandir mis horizontes musicales, lo encontré. De movida, no me pareció un buen cantante, tampoco me fascinaba su forma de toca la guitarra, pero todas las imperfecciones que podía tener el disco, lo hacian perfecto.

Una vez Lennon dijo que no hacia falta oír lo que dice Dylan, sino la manera cómo lo dice. Esta frase hoy la hago mía. Muchas veces no se de que está hablando, no conozco el momento ni el entorno que tenía en ese época pero el sólo hecho de pensar que me está hablando a mí, me hace reaccionar de una manera especial.

viernes 16 de marzo de 2007

Habitación llena de espejos


Este es el prólogo de la biografía de Jimi Hendrix escrita por Charles R. Cross. El libro es inconseguible en Argentina pero se puede comprar en Amazon por 17 dolarucos.


Liverpool , 9 de abril de 1967
«Lo siento, amigos, aquí no os podemos servir. Son normas de la casa,ya sabéis.»

Estas palabras salieron,detrás de la barra,de labios de un lobo de mar de aspecto malhumorado,al que le temblaban las manos,mientras hablaba.Tras lanzar la advertencia,se giró y fue a servir una pinta a otro cliente.El vistazo inicial había sido tan rápido —sólo la ojeada de costumbre — que los dos hombres que habían entrado en el bar no tenían la más mínima idea del por qué no se les permitía tomar una copa.La situación era extraña,porque se trataba del típico pub inglés prototípico que servía a todo el mundo:niños,hombres demasiado borrachos para tenerse en pie,o reclusos fugados con grilletes,sólo que tendieran con la mano un billete de una libra.

Uno de los hombres a los que se negó servir era Noel Redding,de veintiún años,bajista de la Jimi Hendrix Experience.Noel era natural de Folkestone,una ciudad del sureste de Inglaterra,y llevaba una vida entera en los pubs y entre taberneros irritables.Jamás se habían negado a servirle una copa,salvo cuando era hora de cierre.Pero éste no era el caso,y Redding no podía ni imaginar qué le pasaba al camarero para responder de aquella manera.«Incluso llegué a pensar —recordaba Noel años después — que ese tipo detestaba nuestro sencillo “Hey Joe ”.»

Tanto Noel como su compañero,Jimi Hendrix,llevaban fulares morados en el cuello,y lucían unas enormes aureolas translúcidas de pelo rizadísimo.Noel vestía unos relucientes pantalones de campana de color violeta,mientras que los ajustados pantalones de Jimi eran de terciopelo rojo.Además Jimi llevaba una camisa pirata con chorreras ahuecadas en el pecho,y encima de la chaqueta,una capa negra.Los únicos que vestían así eran los actores teatrales del siglo XVIII,o las estrellas del rock.Con todo,tanto Noel como Jimi habían entrado en centenares de pubs diferentes,con un aspecto aun más raro,y jamás se habían negado a servirles.En Londres,normalmente era al contrario:tras reconocerlos,se les trataba como a la realeza,como merecedores de adoración.

Sin lugar a dudas,Inglaterra se había enamorado de Jimi,que por entonces tenía veinticuatro años.En el medio año que llevaba residiendo en Gran Bretaña, Jimi había sido el invitado de honor en incontables pubs,e incluso en una ocasión el bienamado Paul McCartney le había pagado una pinta.Jimi veía cómo músicos legendarios a los que idolatraba desde hacía tiempo —Eric Clapton,Pete Townshend y Brian Jones,de los Rolling Stones — lo habían recibido en sus círculos íntimos como un igual y un amigo.La prensa proclamaba a Jimi como uno de los astros en alza del rock,y lo definía como el «Salvaje de Borneo » y «El Elvis negro ».El tomar una pinta entre pases,tal como intentaban Noel y él,no era un gran problema,salvo que las numerosas fans de Jimi lo acosaran.Para esquivar a esas fans acérrimas,la mayoría de las cuales encontraban a Jimi sexualmente irresistible,Noel y Jimi habían elegido aquel pub aislado para una copa rápida antes del siguiente pase.Estaban en Liverpool,cuyos residentes,por supuesto,eran seguidores de sus paisanos los Beatles,pero que a un astro en alza no se le sirviera una copa era inconcebible en cualquier lugar de Inglaterra.«Era el típico pub inglés —describía Noel —,lleno de estibadores,tenderos y gente así.»

Lo primero que pensó Jimi,según lo que le comentó más tarde a Noel,era que le discriminaban por el color de la piel.Como afroamericano,que había vivido en las zonas del sur de Estados Unidos,Jimi ya sabía lo que era que le negaran una copa por motivos racistas.A menudo había soportado los prejuicios sureños al estilo «Jim Crow »,1 las fuentes «sólo para blancos »,y otras humillaciones.Una vez,en Nashville (Tennessee),habían disparado contra las ventanas de su casa,por el simple hecho de ser negro.Jimi había pasado tres años insoportables actuando en el llamado circuito chitlin :un itinerario de garitos,fábricas de hielo y bares,donde se tocaba rhythm and blues,casi siempre ante un público afroamericano.Sólo para llegar a los lugares de actuación,los músicos negros debían planificar cuidadosamente por anticipado,necesidades tales como obtener comida y usar un retrete,simples servicios que en ciertas zonas de la Norteamérica blanca se negaban a los negros.El legendario soulman Solomon Burke participaba con Jimi en una gira con autocar por el circuito chitlin,y recordaba el incidente que se produjo cuando el grupo paró en un pueblo con un solo restaurante.Con la certeza de que el establecimiento no querría servir a afroamericanos,se dispuso que un bajista blanco que iba con ellos fuera a comprar «comida para llevar » para el resto de los músicos..Cuando el músico blanco estaba a unos pocos metros del autocar,y viendo que las cajas de comida estaban a punto de caer al suelo,Jimi salió corriendo para ayudarlo.«Los tipos blancos propietarios del local vieron para quién era realmente la comida»,recordaba Burke.Él y Hendrix vieron horrorizados cómo los blancos salían de detrás del mostrador armados con hachas.«Cogieron toda la comida y la lanzaron al suelo —dijo Burke —.No ofrecimos resistencia porque sabíamos que querían,y podían,matarnos,y que seguramente el sheriff se hubiera puesto de su lado.»

En Inglaterra,Jimi no había acusado tanto la discriminación racial,porque vio que la clase y el acento eran los barómetros sociales británicos que regían.En cambio,en Estados Unidos su etnia había sido un obstáculo para su carrera,especialmente a la hora de pasar por encima de los géneros musicales y tocar fuera de los márgenes establecidos para el rock y el rhythm and blues.En Inglaterra, sin embargo,el color y el acento americano de Jimi constituían una especie de excentricidad.Como yanqui y afroamericano a la vez,él era un intruso extraño, aunque se le reverenciara por dicho estatus.«Fue el primer negro americano que conocí —recordaba Noel Redding — y sólo por eso ya era interesante..» El cantante Sting que,de adolescente,asistió a una actuación de la gira de 1967 de la Jimi Hendrix Experience,escribió más tarde «que era la primera vez que veía actuar a un músico de color>.

Lo segundo que le vino a la cabeza a Jimi aquel día,en el pub de Liverpool, fue preguntarse que quizá era su chaqueta.Lucía una antigua chaqueta militar,reliquia de los días de esplendor del Imperio británico.Había comprado el capote en un rastro londinense,y era de estilo muy recargado:sesenta y tres botones dorados para abrocharlo,en las mangas y en el centro destacaban unos complicados bordados dorados,y se remataba con un cuello,que cualquiera que lo hubiera lucido habría pasado casi por un dandi.«Esa chaqueta ya le había causado problemas antes —recordaba Kathy Etchingham,la novia de Jimi por aquel entonces —.Los viejos pensionistas veían aquel negro de aspecto salvaje paseando por la calle con la chaqueta,y ellos sabían perfectamente que no había
podido estar en los húsares.» Los veteranos de guerra ingleses,,de una cierta edad,no se reprimían a la hora de manifestar su rechazo a que Jimi luciera aquella prenda,y como no lo habían visto en «Top of the Pops »,no sabían que se trataba de un astro del rock.Sin embargo,cualquier conflicto causado por la chaqueta normalmente se resolvía de manera rápida,cuando el siempre cortés Jimi se disculpaba,y manifestaba que era un licenciado reciente de la División Aerotransportada 101 del ejército estadounidense.Esto bastaba para que los ancianos se callaran y le palmearan la espalda a Jimi,en señal de gratitud.En 1967,la mayoría de británicos recordaban que,el día D,la legendaria 101 se había lanzado en paracaídas en Normandía,con la intrepidez de los auténticos héroes.

Hendrix tenía un aspecto heroico con la chaqueta.Aunque medía un metro setenta y ocho centímetros,la gente solía pensar que pasaba con creces de metro ochenta,porque el gigantesco peinado afro le hacía parecer más alto.El cuerpo delgado y de anchas espaldas,con forma casi de triángulo invertido,favorecía dicha ilusión;Jimi tenía caderas estrechas y una cintura pequeña,aunque unos hombros y unos largos brazos.Los dedos eran de una longitud y sinuosidad extraordinarias y,como el resto,eran de un espléndido color de caramelo.Los compañeros del grupo le llamaban en broma «El Murciélago »,porque Jimi prefería cerrar las ventanas y dormir de día,aunque el apodo también le viene por el hecho de vestirse a menudo con una capa,cosa que favorecía su aspecto de superhéroe.«Cuando paseábamos por la calle,en Londres —recordaba Kathy Etchingham —,a veces la gente se paraba y se quedaba mirándolo como si fuera una aparición.» Jimi tenía unos ojos grandes,,con forma de almendra,de color castaño,que brillaban al contacto con la luz.Jimi se convirtió inmediatamente en el preferido de los periodistas británicos,pero los fotógrafos lo adoraban de forma especial,porque Jimi poseía la habilidad que tienen los modelos de quedar extraordinariamente bien desde cualquier ángulo, a lo que se añadía una dulzura expresiva que hacía que cada fotografía suya ex-plicara una historia.Incluso en un medio tan frío como la fotografía periodística,Jimi rezumaba una sexualidad que parecía peligrosa y exótica.

Esa belleza rutilante no significó nada a los acerados ojos del tabernero de Liverpool,y a Jimi no le valió para que le sirvieran una pinta,a pesar de las repetidas y educadas peticiones,y de los diversos billetes puestos en la barra.Tal vez a Jimi le pasó por la cabeza informar al viejo de su floreciente fama,pero se le acababa la paciencia.Aunque se le tenía por silencioso y bien educado,Jimi también podía tener muy mal genio,y estallaba de vez en cuando,especialmente bajo los efectos del alcohol,y entonces la situación era de sálvese quien pueda.«Cuando se enfurecía —observaba Etchingham —,se salía de sus casillas.»Como mínimo, en aquel pub aún no había tomado ni una copa,lo que disminuía las posibilidades de que Jimi acabara lanzando al suelo a aquel viejo.

Al final,con un leve tartamudeo,una tendencia superada de la infancia en la que recaía con los nervios,Jimi se enfrentó al camarero:«¿Es...—dijo airadamente —,es porque soy negro?».

El tabernero proporcionó una respuesta rápida y concluyente:«¡No,por el amor de Dios,tío!¿Es que no habéis leído el letrero de la puerta?».Y sin más, el viejo recogió su trapo y se fue,exasperado,al otro extremo del bar.

Una vez descartada la posibilidad del prejuicio racial,a Jimi y a Noel les embargó un aire de humor y alivio.Se miraron el uno al otro sonriendo como chiquillos que hubieran hecho algo malo,a la espera de ser descubiertos.«Nos pusimos a reír —recordaba Noel —.No teníamos ni idea de lo que habíamos hecho.» Noel bromeó con Jimi diciendo que,,a lo mejor,en Liverpool tenías que ser miembro de los Treegulls —algo así como «gaviotas de árbol »,el apodo que Noel daba a los Beatles — para que te sirvieran una copa..Noel salió a la calle para ver qué había en la puerta,y vio dos carteles clavados con chinchetas.Arriba había un gran cartel de un circo que estaba al final de la calle y,debajo, había un letrero,manuscrito,que explicaba el motivo por el cual se los excluía del pub.Cuando Noel vio el segundo cartel,le dio tal ataque de risa que acabó cayéndose al suelo.Era una de esas anécdotas para recordarla años y años,pensó Noel.Una de ésas con la que bromearían durante meses en el autocar del grupo.Años más tarde Noel recordaba:«Pensaba que no debía esperar para contársela a Mitch Mitchell,porque él no nos dejaría que la olvidáramos ».Cuando entró de nuevo al pub,para poner a Jimi al corriente,Noel vio que el camarero y Jimi se gritaban mutuamente.

«¡Ya os lo he dicho,no voy a serviros!—insistía el barman —.Aquí tenemos unas normas.» Noel se apresuró a intervenir,,pero el tabernero estaba ya acalorado y seguía con su reprimenda:«El letrero de la entrada está muy claro,y si dejamos entrar a uno solo de vosotros,todo el maldito establecimiento se llenaría de tipos iguales,y ésa no es manera de llevar un pub,desde luego que no.Que haya un circo aquí ya es lo suficientemente malo para el negocio.Y el letrero lo dice bien claro:“¡Prohibida la entrada a payasos!”».

Noel recordaba que Jimi tardó un rato en darse cuenta de lo que querían decir las palabras.Incluso después de que Noel le susurrara la explicación al oído («Hay un circo al final de la calle,y el tipo éste no quiere payasos en el pub.Piensa que somos payasos »),Jimi aún parecía perplejo,casi aturdido.Poco a poco,Jimi entendió la broma poco menos que cósmica,y en su cara estalló una amplia sonrisa.No se le echaba del pub porque fuera negro,ni porque luciera una chaqueta militar,ni por ser demasiado escandaloso,ni por vestir como un pirata,ni por no ser un Beatle en Liverpool,aunque en cierta forma era por todo eso y mucho más.

Esa primavera,Jimi era el astro en solitario de rock más interesante de toda Gran Bretaña;faltaban sólo dos meses para que luciera la misma chaqueta militar en su actuación del Monterrey Pop Festival,que lo consagraría en Norteamérica;después del concierto,Jimi sería el astro más importante del mundo.

jueves 15 de marzo de 2007

I am the walrus

Esto lo escribí la madrugada del 9 de octubre de 2006. Es corto pero me gustó bastante.

El 9 de Octubre de 1940 nació en un humilde hospital de Liverpool John Lennon. Su ciudad se encontraba devastada por los aviones bombarderos de la segunda guerra mundial, su casa vivía en estado de emergencia al igual que su país y John aparecía cuando nadie lo buscaba. Al día siguiente, el mundo había cambiado.

Cambió la manera de ver la vida, de sentir la música. Revolucionó a una época con sus palabras, vivió inmerso en la utopia de un mundo sin violencia y combatió a los líderes políticos con seis cuerdas que se hacian escuchar como el grito de todo una generación.

Dueño de un talento descomunal, es una de las pocas personas que lograron estremecer a este mundo y que lo ha cambiado hacia algo mejor. Todos sabemos quien fue John Lennon, nunca sabremos quien pudo haber sido.

¿Por qué 1967rack?

El título del blog surgió una noche, asi como quien no quiere la cosa. Ya había estado pensando en decenas de variantes pero ninguna me terminaba de cerrar. Primero pensé en algo largo y en referencia a algún tema de Harrison, pero no me cuadraba. Buscaba entre las tapas de mis discos, en libros y no encontraba inspiración alguna.

Hasta que una noche se me presentó, sentado en el mismo bar de siempre, y me golpeó tan duro que casi me caigo de la silla -a pesar de que también podría haber sido el efecto de la cerveza- pero estoy seguro que fue una revelación.

La charla con Monte giraba en torno a la aparición en 1967 de grupos como The Doors, The Jimi Hendrix Experience y Pink Floyd, sumado al especial lanzamiento que habían hecho los pibes de Liverpool meses atrás. Fue una año especial , plagado de canciones que se convirtieron himnos, amor y psicodelia.

El término rack surge de la degeneración de la palabra rock que usamos con el quia cuando realmente nos gusta una banda.


1967Rack es un sencillo homenaje a la década de los '60 que presentó en la escena musical a las bandas que hoy escucho.

miércoles 14 de marzo de 2007

Hello, I love you

Finalmente sucedió. Horas ideando un título, decidiendo que subir como primera entrada, que perfil darle. Resulta sencillo y a la vez complicado, porque estoy a un sólo click de un comienzo mágico y misterioso.

Con mi mejor amigo (desde este momento mencionado como Monte) siempre pensamos en hacer diferentes cosas referidas a la cultura. Pasamos largas noches imaginando un futuro con muestras fotográficas, libros y revistas editadas, acordes que nos eleven al rotulo de "dioses" y demás. De todos esos proyectos, el primero en conocerse es mi blog, que servirá como un borrador de todo lo que vendrá en el futuro.

Esto es 1967 rack, ya contaré el porque del nombre y cuántas cervezas habiamos tomado con Monte cuando surgió.

"Los tiempos están cambiando", Bob Dylan.