miércoles 23 de abril de 2008

.




.

viernes 18 de abril de 2008

Fuego eterno

Las puertas del Luna Park se abren a las 8 y habrá que esperar una hora y media más para que las verdaderas puertas se abran. Primera impresión: muy poca gente y un escenario a centímetros de la valla.

La banda soporte improvisada, Los ravioli, anuncia que tocan juntos desde hace más de 17 años y ofrece un show muy pobre que se acerca más a una presentación de Pomelo rockrollnnn que a la de una banda que está calentando el fuego de lo que sería una noche histórica. Para cuando termina su actuación, el Luna Park todavía no hospeda ni a la mitad de gente que podría hospedar.

Cualquier movimiento arriba del escenario, como puede ser prender un equipo o probar los micrófonos, se llevaba una ovación general, que indica el entusiasmo porque llegue la hora pautada para el comienzo del show . Para las 9.15 el lugar ya está casi poblado, y a menos de ocho metros del escenario se empieza a sentir el calor de la gente que se amontona. “Cuando salgan, esto va a ser un quilombo”, le dice un muchacho que deambula por ahí a su amigo.

9.30. Se apagan las luces. Una ópera resuena en los parlantes y todos los jóvenes del campo empiezan a saltar de un lado a otro. Se dejan llevar y alientan a la leyenda de los Doors, gritan por Morrison, Densmore y por Krieger y Manzarek, los dos que recorren el escenario emulando una vuelta olímpica. No hay tiempo de presentaciones. El riff de Love me two times genera una sensación de adrenalina que produce en todo el mundo ganas de saltar, de gritar la letra, de revolear una remera. Cuando termina el tema, la gente no se calma y ante la mirada incrédula de los músicos, siguen saltando y gritando.

Llega de una cachetada Break on trough(to the other side) y los cuerpos transpirados empujan hacia delante esperando llegar al escenario. Nadie lo logra pero la sensación es que todos están sobre él. La gente lleva adelante la canción y la banda agradece al público. El comienzo de Love her madly no calma a nadie pero a medida que avanza hacia el final, muchos de los que saltaban, se repliegan a los costados del escenario cansados, transpirados, satisfechos.

Llega el turno de uno de los momentos más especiales del show: When the music is over. El vocalista Bret Scallions, que imita en todos sus movimientos a Jim Morrison, agarra una bandera que le tiran desde el campo con la cara del ídolo y la engancha a la batería. La ovación no espera y Scallions, con esa simple acción, se gana al público que le retribuye el acto. La canción es embriagadora pese a que el baterista no logra alcanzar la perfección como lo hacia John Densmore. Scallions incita una vez más a la gente al grito de: “hoy queremos fumar mucha marihuana argentina”, a lo que el público responde tirando un porro al escenario. Manzarek lo huele y contesta: “esto está usado, yo quiero uno nuevo”. El Luna delira y explota la fiesta con Waiting for the sun, que cada uno de los presentes la canta de una manera distinta. Después llega The Soft Parade y sus clásicos cambios de ritmo. La gente baila y siente el resueno de la bateria en el piso. Todo vibra y el campo termina una vez más la canción saltando. Moonlight drive y Wild Child hacen lucir a Krieger, que muestra un aspecto físico arruinado pero que los 40 años del nacimiento del mito no hicieron efecto en su fantástica manera de tocar. Se acerca constantemente a los costados del escenario y toca a los bendecidos fans que están en la valla. Ray Manzarek maneja los hilos, sabe cuando hacer un chiste y cuando salir del teclado para compartir el centro del escenario con Stallions y Krieger. Es él el que incita a buscar un vaso de whisky para refrescarse y da paso a Whisky bar que enardece a la gente. Sigue con Back door man que no da respiro.

En el medio de la fiesta, hay tiempo para un mensaje político de Manzarek. “El demonio”, como apoda el tecladista a George Bush, es el blanco de los misiles que lanza desde el escenario la banda con Five to one, que también es dedicada a “aquellos que aman la guerra”. Sigue el subibaja de acordes de Gloria, que caracteriza el sonido potente de los Doors.

Todas las luces se apagan. Ninguno de los presentes sabe que va a ocurrir, pero cuando Krieger se calza la acústica y Manzarek presenta “una canción flamenca” y deja solo a Krieger, todos saben que va a tocar Spanish Caravan y aplauden a rabiar. Los primeros segundos del punteo son defectuosos pero cuando el guitarrista se termina de acomodar, todo se llena de misticismo. Cuando todos esperaban el fraseo de la canción, aparece Manzarek y canta con Krieger “No me molestes mosquito”. Las carcajadas y los aplausos se funden al terminar la interpretación que ahora sí da paso a Spanish Caravan.

Scallions vuelve a gritar por Morrison y Manzarek menciona que Jim fue el hombre con el pene más grande que haya conocido. La banda improvisa una canción con un ritmo sexual que es acompañada por un juego entre los músicos que se presentan como “maquinas sexuales”. Cuando le toca el turno a Manzarek , él responde con un baile y dice: “me siento sexy esta noche”.

Los acordes de Touch Me vuelven a incitar a la gente que, a pesar del cansancio, responde con saltos y explota cuando Scallions empieza a cantar. Al cantante le llueven garzos desde el comienzo del show pero sólo se molesta cuando le tiran una zapatilla. Suena LA woman y el delirio vuelve a instalarse en la multitud. Todos saben que falta una canción que no puede dejar de sonar esa noche. La banda se va por cinco minutos, una eternidad para los impacientes que esperan rockear un par de minutos más. Es el momento que todos están esperando. Manzarek la presenta como la canción “que más sonó en la radio” y de ahí en más, la música se mezcla con los gritos de amor hacia la banda, los bailes fingidos de un par dequinceañeras que pretenden estar drogadas en los ’60, y el amor hacia un personaje mítico que sabía cantar esa canción como nadie.
El fuego volvió a encenderse a pesar de la ausencia de Morrison y Densmore. El grito “doors, doors, doors” que repitió el público durante toda la noche todavía resuena sobre ese escenario que fue desmantelado tan rápido como el paso de la banda por Buenos Aires.


.

lunes 14 de abril de 2008

Flight of the Conchords

“Flight of the conchords es el cuarto duo de parodia más popular de Nueva Zelanda”.


Ellos son Bret y Jemaine, dos muchachos que hicieron un largo viaje desde su país natal para intentar llevar a cabo un sueño: convertirse en grandes estrellas de rock. Claro que ellos no tienen ni una remota idea de como lograrlo-su manager menos- y fallan de manera insoportablemente graciosa.

La primera temporada de la serie se divide en doce episodios de media hora cada uno y se consigue en el parque Rivadavia(hasta hace unas semanas la daban en HBO).

Bussiness time:




Bowie song (en vivo en un teatro stand up):



Humans are dead (su primer video, grabado con un celular):




Foux da fa fa:



.

miércoles 9 de abril de 2008

El señor Spilbergo



Parece que Martin Scorsese no quiso aparecer en los créditos de "Shine a Light" y anotó a su equivalente mexicano como director del documental...


.

domingo 6 de abril de 2008

Vuelven, todos vuelven

Hace varios días se anunció la vuelta de dos de las mejores bandas de la historia: Pink Floyd y Led Zeppelin. Eso, probablemente, ustedes ya lo saben y rezan porque la banda liderada por Waters y Gilmour decida que su única función se haga en Argentina, a beneficio de los miles de fanáticos que nunca pudieron escucharlos en vivo. En cuanto a Zeppelin, sigue en el aire el rumor de que vienen al país pero también se dijo que McCartney venía en 2004, 2005, 2006 y 2007 y nunca se concretó...así que por ahora es mejor no hacerse ilusiones.

Y otros que vuelven dentro de poco-a pesar de que nunca se separaron- son los British People. Todavía no se sabe mucho, pero según una fuente cercana al grupo que prefirió no ser mencionada, el nuevo video se grabaría en las próximas semanas en el bosque de Villa Gesell y estaría basado en una canción que escribió Lennon en la India en la que se mezclan cazadores, tigres y elefantes.



.

jueves 3 de abril de 2008

Riders on the Storm

Hace varios días cuando le comenté a mi hermano la llegada de “Riders on the storm” al país, me miró incrédulo y me preguntó: ¿Para qué querés ver a los Doors si no está Jim Morrison?

Si bien Morrison era el personaje hipnótico, místico, el raro arriba del escenario convertido en mito, lo primero que me conmovió del grupo cuando compré “The Doors” fue la manera en que sonaba la banda. Me encantaban los teclados y la batería, y la atmósfera era perfecta para escuchar en cualquier momento del día. Los tres integrantes sabían perfectamente como adecuarse a la lírica de Jim y como darle el tono ideal a cada canción. Ese primer disco estuvo en mi discman durante días y no logré-ni quise- separarme jamás del grupo.

Ahora, en menos de dos semanas vienen Manzarek y Krieger, ya que el baterista John Densmore “renunció” al rock en los ’80 y no se lleva muy bien con sus ex compañeros, y Jim todavía sigue vagando por París, y ahí estaré esperándolos en la valla del Luna.


.

martes 25 de marzo de 2008

Neil Aspinall



El domingo murió el quinto beatle, no quería dejar de recordarlo.



.

domingo 16 de marzo de 2008

Molestias

A continuación, algunas cosas que me hincharon las pelotas ayer durante el magnífico show de Bob Dylan:

*Que la policía haya cortado la bajada de la autopista que da a la cancha de Vélez, te haga bajar ahí mismo para hacer el trayecto a pie, y que encima segundos después un auto te toque bocina para que te corras porque está bajando...

*Que se haya anunciado que las puertas se abrían a las 5 y que sean las 7 y sigas esperando que se mueva la fila.

*El cancionero de León Gieco.

*Las primeras cuatro canciones de León Gieco.

*Las desafinaciones de Santaolalla en el primer tema que cantó.

*Las personas que durante el show de Dylan se hacían pasar por enfermos para cruzar la valla.

*La gente que dice "soy fanático de Dylan desde siempre pero ayer me fui indignado".

*Que algunos lo acusen de hacer playback después de las primeras tres canciones.

*Que me haya perdido el momento en el que contrabajista hizo girar su instrumento.


¡Gracias Bob por un show que no me voy a olvidar en mi vida!


.

sábado 15 de marzo de 2008

La lista anticipada de Dylan



Si tuviera la chance de elegir la lista de canciones que Dylan hará hoy en Vélez, probablemente éstas serían mis 17:

My Back Pages: Esta se convirtió en un clásico para mí cuando escuché el concierto aniversario por sus 30 años de trayectoria. Si la toca, espero como mínimo que haga subir a Clapton, Mcguinn, Tom Petty, Neil Young y reviva a George Harrison para que la canten juntos.

Queen Jane Approximately: Los toques de la guitarra acústica y la presencia constante de un órgano hammond hizo que esta canción se gane un lugar en la lista. Nada más.

If Not For You: George hizo de ella un hit y una de mis favoritas en All Things Must Pass. Por el slide y la letra, necesito escucharla para tener la chance de cerrar los ojos y ver a George por un momento.

All Along The Watchtower: Siempre me gustó el ritmo acústico que llevaba la guitarra pero después de escuchar la versión de Hendrix, es casi imposible disfrutarla de otra manera. Confío en que Stu Kimball sepa llevarla.

Ballad Of A Thin Man: Después de Don’t think twice…mi canción preferida de Dylan. Impulsada por el piano y el hammond, navega entre preguntas que él mismo contesta. Una vez me dijeron que cualquier persona que pueda poner la frase “tax-deductible charity organizations” en un rock es digno de admiración…decidan ustedes.

Most Of The Time: El ritmo pegadizo, la tristeza que inspira y finalmente la esperanza, esta canción aparte me recuerda a Alta Fidelidad.

Summer Days: Un buen blues de comienzos de siglo. La incluyo porque Bob toca muchos temas de sus últimos tres discos y esta es una de las que me gusta.

I Want You: Este es una de las pocas canciones que me acuerdo donde estaba la primera vez que la escuché. Al igual que Stuck Inside a Mobile, sé exactamente en qué cuadra estaba, a qué hora y qué pasaba a mi alrededor, y esas situaciones se viven muy pocas veces…ah y la canción también es perfecta, por si quedaba alguna duda

Stuck Inside A Mobile With The Memphis Blues Again: Ver I Want You.

The Times They Are A-Changin’: La segunda canción que escuché de Bob-la primera fue Blowin in the wind- y lo que me sigue fascinando es como un tipo de 21-22 años pudo anudar frases y pensamientos como los que expresa en la canción, y adelantarse a un cambio que todavía estaba verde.

Maggie’s Farm: Eléctrica y con una letra pesadísima, te levanta del asiento seguro.

Mr Tambourine Man: Ni hace falta una descripción.

Knockin On Heavens Door: Tampoco hace falta explicar por qué está en la lista.

Hurricane: Gracias a ella, quise escuchar a Dylan por el resto de mi vida. ¿Suficiente?

When The Deal Goes Down: Scarlett Johansson y la voz rasposa de Dylan combinan de la mejor manera. Un clásico instantaneo que se seguirá recordando dentro de 50 años.

Bises:
Don’t Think Twice, It’s All Right: Desde que escuché por primera vez The Freewheelin’ esta canción me emocionó. Es la letra, la voz, la manera imperfecta en que toca la guitarra, el i give her my heart, but she wanted my soul.

Like a Rolling Stone:
Idem Mr Tambourine Man. La mejor manera de cerrar el show.


.

miércoles 12 de marzo de 2008

Bienvenidos al mundo de Peter Hammill

La fusión del núcleo de Hidrógeno que forma el núcleo de Helio es la base de la reacción exotérmica en el sol y las estrellas, y por el ello, la fuente básica de energía para el universo.







Van Der Graaf Generator fue formado en 1967 (que gran año, ojala alguien lo use para darle nombre a un blog) por tres estudiantes de la Universidad de Manchester. Peter Hammill, de 19 años que cantaba y tocaba la guitarra, Nick Pearne en el órgano y Chris Judge Smith en la baterista. Al ver el potencial de la banda que combinaba jazz y blues, el sello disquero Mercury Records les ofreció un contrato de grabación que sólo fue firmado por Hammill.

A comienzos de 1968, la banda firmó un contrato de manejo con Tony Stratton Smith y a través de él, Pearne fue reemplazado por Hugh Banton, Keith Ellis consiguió el puesto de bajista y Guy Evans no tardó mucho en ocupar la bateria. Con la banda finalmente conformada, grabaron varios demos hasta conseguir sacar un single, People you were going to/Firebrand, bajo el sello Polydor Records. Obviamente, Mercury Records no dejo pasar el contrato que Hammill había violado al grabar bajo otra disquera y comenzó a presionar a la banda para que edite un disco con ellos.

La disputa finalmente se solucionó cuando Hammill accedió a grabar su primer disco solista, The aerorosol grey machine, usando el nombre de la banda y aceptando que Mercury lo lance a la venta.

Ya superado el mal trago y la psicodelia ácida del primer disco, Smith fundó Charisma Records y firmó a Van Der Graaf Generator como banda principal del sello. Meses antes de comenzar a grabar The least we can do is wave for each other ,que fue bien recibido por la crítica, Nic Potter y su bajo se sumaron a la alineación y David Jackson entró para hacerse cargo de los saxos y la flauta. El segundo disco fue sucedido por el brillante y revolucionario H to He who am the only one.

El disco comienza con Killer, que desde los primeros acordes produce un efecto desgarrador. Tanto la voz de Hammill-que suena perfecta durante los 50 minutos que dura el LP- como el piano saltarín de Banton se lucen en esta pieza oscura de ocho minutos, que se transforma a los cuatro y termina regresando al éxtasis terrorífico donde Evans toca una sección brillante de percusión. La letra de Killer no hace otra cosa más que remarcar el título y a pesar de que la última frase antes de perderse en un “necesitamos amor” pide poder olvidar, es imposible sacarse de la cabeza esta canción durante un tiempo.

The house with no door es una balada setentosa en el que se destaca por encima de la instrumentación la línea de bajo tocada por Hugh Banton, que se tuvo que encargar de este instrumento en este tema y en Pioneers over c, ya que Nic Potter abandonó la banda habiendo grabado Killer, Emperor y Lost. Hammill es hipnótico y el coro en eco le calza perfecto a su ruego de cariño.

The emperor in his war room, que contó con la participación en guitarra del líder de King Crimson, Robert Fripp es fantasiosa y surrealista. La canción sorprende en momentos inesperados, y si bien todas sus partes parecen cuidadosamente estar en su lugar, tiene elementos desperdigados que descolocan-como la acústica de Hammill- y que logran que se le preste atención cuando parecía perderse en la nada. En posteriores declaraciones, Hammill mencionó que “en retrospectiva siento que estas letras tienen una falla particular: en mis esfuerzos de iluminar la vida de un Tirano, se alimentaron y crecieron horrorosas imágenes de ellos, así que al final se vuelven autojustificatorias, en vez de explicativas”.

El cuarto tema, Lost, comienza con un Hammill apurado que huye desesperado del platillo incisivo de Evans hasta que encuentra calma en un callejón instrumental. Segundos después, Evans vuelve a la carga y Hammill debe huir a toda velocidad. La canción baja y parece terminar hasta que un saxo arremete y la levanta para acarrear una voz que parece nunca tener un segundo de paz y que “cambia de humor como de ropa”. Hammill habla de un amor perdido que no pudo ver, y a pesar de aparentar dureza y superación, finalmente se rinde a su corazón y grita repetidamente “te amo”.

La pieza final bautizada Pioneers over c puede ser traducida como la constante universal para la velocidad de la luz propuesta por Albert Einstein, E = mc2. Este es el único intento de escribir una canción específicamente sobre la ciencia ficción, aunque Hammill se encargó de aclarar que es “más ficción que ciencia”. Con una excelente línea de bajo que mantiene la canción durante sus doce minutos, el ritmo cambia cada 30 segundos y es uno más adictivo que el otro. La música está en llamas y explota sin mecha hasta que la banda descansa y suena únicamente el saxo durante varios segundos. Cuando vuelve, arrincona al oído con toda su potencia y causa temor por los espectros que parecen sobrevolar los instrumentos.
La última frase que se escucha es “nunca existí en primer lugar”, pero después de darle play a este disco, la idea de nunca haya existido Van Der Graaf Generator en tu vida musical te aterra.


Link al disco



.

jueves 6 de marzo de 2008

El caso My Sweet Lord

"George vino y me dijo: 'Tú escribes muchas canciones de gospel. Me gustaría saber cómo te inspiras'. Yo le dí mi explicación: 'Tomo cosas de la Biblia, de los sermones de algún cura, o simplemente buceo en mis propios sentimientos religiosos'. El me respondió: '¿Puedes darme un ejemplo? Yo tomé la guitarra y comencé a tocar la melodía de He's so fine, de Las Chiffons, inventándole una letra: "Mi sweet Lord/ Oh my Lord/Oh, my Lord/I really want to be with you..."
Delaney Bramlett-integrante de Delaney and Bonnie

La historia surgió a finales de 1969 durante la gira americana del grupo Delaney And Bonnie en la que tocaron Harrison, Billy Preston, Eric Clapton y Dave Mason, y que finalizó con un gran recital al que se unió la Plastic Ono Band de John Lennon.

George grabó My Sweet Lord para su brillante debut solista, All things must pass, de 1970 y ante el éxito inmediato del disco, parecía que George finalmente se desprendía de los prejuicios que rodearon su talento durante la época beatle. Pero la alegría no le duró mucho. En febrero de 1971, la empresa Bright Tunes querelló a las dos empresas de Harrison(Harrisongs Music Ltd y Harrisongs Music, Inc) y a Apple por plagio.

Al no poder resolver el conflicto fuera de tribunales, Bright Tunes llevó a juicio al ex beatle y declinó su oferta incial de 150 mil dólares para llegar a un acuerdo.

El juicio recién comenzó en 1976 y se convocó a diferentes analistas musicales para que demostraran si realmente había existido una copia de la melodía de la canción de Las Chiffons. George para comprobar que él no había plagiado el tema, llevó su guitarra a la corte y mostró como la melodía de He's so fine estaba compuesta en Mi, mientras que la de My sweet Lord estaba en Mi menor.

El juez finalmente falló a favor de Bright Tunes, alegando que las dos canciones eran "virtualmente las mismas" pero aclaró que Harrison lo había hecho de manera "inconsciente". Aún hecha esta aclaración, George tuvo que pagar más de 600 mil dólares.


He's so fine-The Chiffons


My sweet Lord en vivo en NY-George Harrison


This song-George Harrison



.

lunes 3 de marzo de 2008

Recomendaciones para estos días de tormenta

En caso de que estés deprimido porque la lluvia no cesa y no podés salir de tu casa porque el agua te llega al ombligo, te recomiendo un par de discos para que sigas bajoneado y pienses que no hay salida alguna.

Elliot Smith-Elliot Smith
Elliot Smith-XO
Elliot Smith-Either-Or



sábado 23 de febrero de 2008

El portfolio de Klaus Voorman

Klaus Voormann conoció a Los Beatles durante la primera visita del grupo a Hamburgo, Alemania. En un paseo nocturno por la calle Repperbahn, escuchó música proveniente del club Kaiserkeller y decidió entrar a ver que pasaba. Primero presenció el show de Rory and The Hurricanes (primera banda de Ringo) y se quedó a ver al próximo grupo programado que era "The Beatles". Educado bajo el ala jazzera, Voorman se sorprendió tanto con el rock que escuchó que terminó entablando amistad con Stuart Sutcliffe, bajista de la banda, con quien compartía intereses artísticos; pocos días después, Sutcliffe lo presentó al resto.

A comienzos de los '60 y después del huracán generado por Los Beatles en Alemania, se mudó a Londres y compartió departamento con George y Ringo. Allí empezó a tocar el bajo en un grupo llamado Paddy, Klaus y Gibson mientras trabajaba en un taller de diseño para poder mantenerse económicamente.

Su gran oportunidad llegó en 1966 cuando Lennon le pidió que si hiciera cargo de la tapa de Revolver. El trabajo maravilló a la banda y a su entorno, y Voormann recibió 40 libras por el original.
Volvió a ser contratado por el grupo para realizar la tapa de la Antología que fue lanzada en 1995 y que contaba con tres discos donde se incluían tomas cortadas, demos y actuaciones en vivo; ocho capítulos para una serie de televisión en la que los cuatro contaban sus vivencias, y un libro que recapitulaba-también desde la óptica de la banda- los diez años de duración del fenómeno.

Revolver

Antología


Su carrera como músico lo llevó en 1966 a formar parte de Manfred Mann, con quien compartió escenario hasta 1969 cuando se lanzó como sesionista.
Co-fundador de la Plastic Ono Band (junto a Lennon, Yoko Ono, Clapton y Alan White), trabajó en numerosos discos solistas de John, George y Ringo, y formó parte del brillante reparto que se juntó en el Madison Square Garden para el Concierto para Bangladesh.



En los '90 se reunió con Astrid Kichherr y juntos lanzaron el libro "Hamburg Days", una recopilación de fotos e ilustraciones de la étapa beatle en Alemania. Estas son algunos de los dibujos que forman parte del libro:


Rockeando en Hamburgo


George camina bajo la lluvia


Paul al piano, George y John en guitarras


para ver más ilustraciones: Portfolio de Klaus Voormann



.

lunes 18 de febrero de 2008

Alta Fidelidad-Nick Hornby



"¿Has visto alguna vez una fotografía tuya de cuando eras niño? Si no, ¿has visto alguna fotografía de un famoso cuando era pequeño? En mi opinión, esas fotografías o te ponen contento o te dejan más triste que nunca. Existe una maravillosa fotografía de Paul McCartney cuando era un pequeño, y la primera vez que la vi me sentí estupendamente: todo ese talento, todo el dineral que va a ganar, todos esos años de domesticidad dichosa, un matrimonio sólido como una roca, unos hijos deliciosos, y él todavía no lo sabe. Luego, en cambio, están las fotografías de otros famosos: JFK, todos los muertos del rock, los que terminaron bien jodidos y los que se volvieron locos, los que descarrilaron en una curva, los que fueron asesinados, los que terminaron por ser unos desdichados, o también por volver desdichadas a otras personas, de formas y maneras que son demasiado numerosas para sacarlas aquí a colación..., y entonces te paras a pensar, y llegas a la conclusión de que mejor habría sido quedarse allí, en esa foto, porque la vida nunca será mejor que entonces."


Hace un par de días busqué los álbumes de fotos de cuando era chiquito y sentí algo parecido.
.

domingo 16 de diciembre de 2007

Crónica de una noche de espera

Llegué a casa a las 2 de la mañana después de una larga cena con la familia. Estaba con dolor de panza gracias a que el aire acondicionado del lugar estaba muy bajo, a pesar del descenso de temperatura en la noche porteña.

Con el sufrimiento a cuestas y entre reiteradas idas al baño, prendo la tele en VH1 para que me haga un poco de compañía. El despertador ya estaba programado para las 7.30, aunque desde un primer momento supe que no me iba a poder dormir.

En una de las tantas visitas al baño leí una nota a Dante Spinetta en el flojo anuario que produjo Rolling Stone. Nada interesante, salvo la frase que cierra la entrevista: ¿Estaría bueno que se junte Pescado, no?, pregunta Dante y mi cabeza recuerda una nota (¿o un pedido?) de Scaletric que rogaba por la vuelta de la mítica banda. Ellos pedían que el flaco toque “Madre selva”, yo imploro por “Sombra de la noche negra”.

Ya son las 3.30 y el dolor no pasa. Camino por la casa, doy mil vueltas en el mismo lugar; cambio constantemente de canal sin poder encontrar una programación decente y maldigo una vez más el frío del restaurante.A las 4 el volumen de la televisión ya está bajo, bostezo dos veces en un par de segundos y chequeo una vez más que el despertador esté puesto al horario que empieza el partido. Cierro los ojos… vuelo hacia una nueva experiencia, pienso en mil cosas distintas, me imagino escuchando a Dylan en sólo tres meses. Tarareo “My back pages ” y empiezo a escribir esta crónica en mi cabeza. Veo a una mujer hermosa frente a mí, la siento cerca pero no la encuentro, la veo, la toco pero ella no me ve y la imagen se disipa.

Ya pasaron 45 minutos desde que cerré los ojos. Todavía falta la mitad de la noche para que empiece el partido y acepto finalmente que no voy a poder conciliar el sueño.

Engancho una película que ya vi muchas veces pero me quedo en el canal porque no hay otra cosa que poner. Es la típica trama adolescente en la que trabajan cuatro chicas divinas que intentan conquistar al mismo deportista popular que puede salir con
cualquiera.

6 de la mañana. El sol ya acecha la persiana y llega mi hermano después de una noche agitada. En el mismo canal pasan una nueva película sobre adolescentes que quieren filmar una porno para conquistar chicas. Otra vez las protagonistas son hermosas. Esto ya me aburre y ruego porque sean las 7.30 y empiece el partido.

Cabeceo varias veces pero si me duermo ahora no me voy a poder levantar hasta las 12 del mediodía. Sigo escribiendo la crónica y continúo con las visitas al baño. La comida no baja y me mareo en la cama.

A las 7.23 sale Boca a la cancha y me despabilo. Primeros cinco minutos de partido, se juega de igual a igual. Después la nada entre las 6 y los 18 minutos. Gol del Milan , falla de la defensa. Insultos bajos y resignación. Pienso en dormirme pero decido dar pelea y al instante agito los brazos por el gol de Palacio. Es un partido entretenido, la sombra de Kaka deambula por la cancha, todos están esperando que haga algo espectacular pero durante los primeros 45 minutos, no logra calzarse el titulo de mejor jugador del mundo. Ante cada caída de un jugador europeo en el área de Boca, me acuerdo de Codesal dirigiendo la final de Italia ’90. En realidad no me acuerdo, porque tenía dos años pero se generaron tantos mitos alrededor de ese partido, que no logro sacarme la imagen de la cabeza.

Termina el primer tiempo, quiero volver al baño. Aprovecho que ya llegó el diario y le pego una rápida leída a la sección espectáculos para chequear nueva información sobre la llegada de Bob . No hay nada en ninguno de los dos diarios que recibo los
domingos. Pasados los rigurosos 15 minutos de entretiempo, vuelvo a la cama y subo un poco el volumen. La televisión se apaga y no anda el velador... maldito corte de luz que afecta a todo el edificio. Al minuto vuelve y por suerte, Boca todavía no salió a la cancha. Decido cambiarme de lugar y me mudo al sillón delliving de casa.

Gol del Milan, golpe a la ilusión. El segundo tiempo se pasa rápido. A los 58 grito desaforado un golazo de Ibarra pero no puedo capitalizar toda mi alegría porque la pelota choca contra el palo y Palermo no puede encontrar el rebote. A los 60 otro gol de Milan. Esta vez, golpeo con furia los almohadones y me resigno. El final es inminente y a los 67, la televisión japonesa enfoca a Riquelme. De estar él en la cancha, el partido, tal vez, hubiera sido otro. Kaka ya se convirtió en la figura del partido y tiene a maltraer a toda la defensa de Boca. Otro gol del Milan. Niembro y Closs no esperan a que el partido termine para empezar a buscar el nombre que
ocupará el banco de Boca en 2008. No se puede esperar otra cosa de ellos.

Boca intenta como durante todo el partido y logra el descuento a un par de minutos para el final. Llanto desconsolado de Palermo, de Morel, de Banega. Me voy a la cama con más dolor del que tenía cuando llegué a la madrugada.

sábado 15 de diciembre de 2007

Dont think twice, its alright



Viene Bob en marzo (fechas posibles: 15 o 21) para presentar en Velez su Never Ending Tour, una gira que recopila sus últimos tres discos. Espero que, ante tanta euforia por esta llegada, editen "Im not there" que hace varias semanas que la estoy buscando por internet y no la consigo en ningún sitio.

Que linda noticia para cerrar el año

lunes 10 de diciembre de 2007

Entrevista a Allan Williams, primer manager del grupo

El hombre que regaló a Los Beatles

Fue quién firmó por primera vez un contrato con la banda. Los mandó a Hamburgo donde se pulieron musicalmente tocando diez horas todos los días. A finales de 1961, cuando dejó de trabajar con ellos, le dijo a Brian Epstein: “son buenos muchachos, pero siempre te decepcionan”.


Está sentado en un apartado del bar y, antes de que el cronista se siente, esboza sus primeras palabras: “Todo el mundo puede cometer, aunque sea, un error en su vida… Lo malo es que yo cometí el más grande de todos”.
A pesar de su baja estatura parece un gigante. Estira su mano, aprieta suave, mira furtivamente a los ojos y se acomoda los rulos blancos que aún conserva intactos a los 77 años.
-¿Cómo conoció a Los Beatles?
-En 1958 abrimos junto a mi esposa un club en Liverpool y lo llamamos Jacaranda. No vendíamos alcohol, sólo café y Coca cola. Los Beatles eran habitúes del lugar. El baño de damas era un desastre porque las chicas escribían de todo, entonces el primer trabajo que les di fue remodelarlo. Cuando terminaron (se ríe antes del remate) prefería lo que las chicas escribían.
-¿Cuándo decidió contratarlos?
-Un día, Lennon, al enterarse que yo manejaba grupos, se acercó y me dijo: “Alan, cuándo vas a hacer algo por nosotros”, y yo ni siquiera sabía que tenían una banda. Pensé que eran pintores.
-¿Cómo llegó el grupo a tocar en Alemania?
-Yo estaba regenteando bandas para ir a Hamburgo. Tenía una allá y, como le gustaba tanto a los alemanes, me pidieron más y decidí enviar a Los Beatles. Eran tan pobres que los tuve que llevar en un mini bus que tenía.

La pobreza en la que vivían los integrantes del grupo era casi extrema. Williams cuenta que en una ocasión Paul McCartney se enojó muchísimo con John porque le quiso poner mermelada a una tostada y el costo de la cuenta “crecería en un penny” (cinco centavos en moneda argentina).
El 16 de agosto de 1960, se embarcaron en la camioneta de su manager y partieron rumbo a Alemania. El caótico viaje incluyó una parada en Holanda, donde el grupo fue hasta una casa de artículos musicales. Williams se desesperó al ver que Lennon se había robado una armónica. “Pensé: estos chicos están completamente locos. Es la primera vez que salen de Inglaterra y vamos a terminar todos en prisión”.
-Teniendo en cuenta que al momento de viajar George Harrison era todavía menor de edad, ¿tuvo problemas para convencer a sus padres para que lo dejaran ir?
-Les mentí descaradamente. Les dije que Hamburgo era una ciudad católica y terminaron tocando en un prostíbulo y visitando putas todas las noches.

Una vez instalados en la ciudad, el grupo comenzó a tocar todas las noches, en diez pases de una hora cada uno. Se acostumbraron a tomar mucha cerveza que le regalaban los clientes del bar y a usar anfetaminas para mantenerse despiertos hasta el último show que tenían que dar de 6 a 7 de la mañana. Williams no pudo hacer nada para impedir el abuso de drogas y alcohol, como tampoco pudo hacer nada respecto a la vivienda deplorable en donde estaban alojados: “El departamento era asqueroso pero como no teníamos opciones (monetarias), tuvieron que vivir ahí. Fue horrible, pero ellos lo soportaron y creo que los hizo más fuertes”.
Allan, que fue plomero durante diez años pero que lo dejó por ser un trabajo “demasiado duro”, recuerda cada instante en Hamburgo y cuenta anécdotas ante cada pregunta. Se distrae añorando recuerdos y vivencias. “Ellos siempre encontraban la manera de divertirse: una broma común era orinar a las monjas que pasaban desde la ventana de su departamento”.
Pero no todo fue bueno en su relación con Los Beatles. Desde que Ringo Starr asumió la posición de baterista en lugar de Pete Best, nunca dejó de reprocharle al grupo que el cambio se debió a un problema de egos: “Paul estaba celoso de Pete porque levantaba más mujeres que él”, lanza dejando de lado todos los mitos sobre la salida del baterista de la banda, y agrega furioso: “Y ni siquiera se lo dijeron ellos, mandaron a Brian Epstein a que se lo comunique”.
El grupo estaba al borde de disparar hacia la fama en su vuelta a Liverpool, pero Williams no estaba incluído.
-¿Por qué le dijo a Brian Epstein que Los Beatles eran “buenos muchachos pero siempre te decepcionaban”?
-Porque no me pagaron la comisión en su segunda visita a Hamburgo y les dije: “No volverán a trabajar en ningún lado, bastardos”.

Allan no volvió a tener relación con ellos, pero da sus razones: “se hicieron tan famosos que era imposible tener algún contacto. En el ’63 se mudaron a Londres y nunca más volvieron a Liverpool”, señala con tristeza.
-Todos son millonarios ahora, incluso Pete Best que sacó a la venta un disco con grabaciones viejas, ¿no cree que dejó pasar una gran oportunidad?
-Yo soy millonario en recuerdos. Nadie puede contar lo que viví con ellos durante los ’60. No sabíamos que estaban haciendo historia, sólo nos divertíamos.

jueves 29 de noviembre de 2007

George sos enorme!

A seis años de su muerte, George interpretando Cheer Down junto a Clapton en la gira japonesa de 1991


martes 30 de octubre de 2007

Castillos de arena

El jazz sale a la vereda y resuena entre los personajes que transitan por Corrientes y Callao. Se ignoran, y no saben –o no se dan cuenta- que forman parte de la historia de quien los cruza. Él los imagina, ¿ellos lo imaginan a él?

Al menos 50 personas por minuto deambulan de lado a lado de la avenida, pasan atolondrados, ajenos a la situación que los rodea y sin saber que están siendo observados. Los personajes de la historia están unidos por lo mismo que une a todo el mundo: Los presupuestos.

Cambia el semáforo,y trae con él a un hombre alto que viste como una mujer, con la cara pintada y dos lolas hechas en un quirófano; El quiosquero de la esquina no puede evitar reírse y hacer un escándalo. Le grita a un volantero que conoce: ¿La vas a visitar hoy a la noche, no? Y prontamente, los dos ríen histéricos ante la situación. El hombre no se da por aludido y continúa con su marcha triunfal, estira sus largas piernas a medio cubrir y se pierde por Corrientes. No la conocen pero imaginan su trabajo y su manera de vivir. Nadie la ubica sentada en una oficina de un banco, ni enseñando a un chico como leer. Prefieren seguir en su broma y etiquetar a la persona por su aspecto y su vestimenta.

El semáforo vuelve a dar paso y deja a un veinteañero con una remera de Led Zeppelin -que viene conectado a su mundo a través de sus auriculares- del otro lado de la calle. Lleva una mochila a cuestas que no le impide caminar con el mentón bien alto, orgulloso de si mismo y con actitud de “escucho buena música, soy mejor que ustedes”. Tal vez lo es, pero nunca se podrá averiguar. Él cree, y es uno de los miles, que la música estratifica a las personas en diferentes clases sociales. Cuando pasa por la vidriera de Zivals, interpreta un solo incendiario de guitarra aérea y capta la atención de quienes entregan volantes ofreciendo chicas que se venden más baratas que un kilo de tomates. Sigue caminando y se mezcla entre personas que no llevan auriculares ni remeras de Zeppelin.

La esquina habilita nuevamente a los peatones a cruzar. Esta vez, trae con ella a una rubia escultural que mueve las caderas como si la calle fuese su pasarela. Sabe que todos se dan vuelta a mirarla y le encanta. A través de sus grandes anteojos negros finge no ver a nadie, pero está pendiente de generar un impacto en quien se cruce con ella. Tiene aspecto de “gauchita” y eso hace que los hombres que la ven pierdan la compostura y se ratoneen con pasar una noche con ella. Nadie se atreve a decirle nada, pero no pueden dejar de mirarla; incluso el policía que hace multas a quien detenga su auto en la senda peatonal, ignora por unos segundos su trabajo y no puede dejar de pensar en las cosas que le haría. Ella cumplió su objetivo y va a seguir jugando con las suposiciones a la próxima esquina.

Corrientes y Callao basa su historia en las personas que caminan por ahí y que crean una ficción sobre quien los cruza. Estos presupuestos se derrumban como castillas de arena al subir la marea cuando se logra un contacto genuino. Pero que difícil puede ser dar el primer paso…

sábado 20 de octubre de 2007

Re-bienvenidos a la maquina

Hace varias semanas que quería revivir el blog. ¿Por qué tardé tanto?
No sé. Después de pensar que había escrito una buena nota sobre el documental de Dylan, la releí unos días más adelante y me pareció tal cagada que no sentí ganas de seguir publicando.

Lo peor de todo es que estuve pensando un montón de notas y nunca las escribí en ningún lado. Eso, es posiblemente, lo que más me molesta.

Entonces, acá estoy de vuelta. Renovado, con ganas de escribir. Decidido a dejar todos los temores a las críticas atrás y "creyendomela" un poco. Vamos que esta vez es posible.

Durante mi ausencia me divertí grabando estos videos


lunes 2 de julio de 2007

En mi oficio o mi arte sombrío

Junto a la luz que canta yo trabajo
no por ambición ni por el pan
ni por ostentación ni por el tráfico de encantos
en escenarios de marfil,
sino por ese mínimo salario
de sus más escondidos corazones.
Dylan Thomas




“Salí en busca de una aventura, no tenía ninguna ambición, sólo quería encontrar mi camino”, comenta Dylan, dando un punto de partida a su mágica historia. Siempre fue un distinto, un brillante compositor que soportó el paso del tiempo, un tipo que hipnotiza cuando habla y así es como se lo muestra en el documental “No direction home”, dirigido por Martin Scorsese.
Un día después de haber terminado el secundario, ya descartada la idea de ir a la escuela militar, se fue de su pueblo en Minessota y entró en la universidad. “No tenía pasado que contar, ni nadie de quien depender”. Era libre y manifestaba su interés por la poesía. Las imágenes de los años ’50 se mezclan con las de Dylan hablando sobre su pasado y las canciones que formaron parte del mítico recital de Newcastle –donde fue abucheado y considerado un traidor por los fans- son usadas como conectores entre historia e historia.
1961 fue un año bisagra para Bob. Fue el año que se mudó a Nueva York y decidió ser un artista a tiempo completo. El folk era la manera en que vivía. Bastaron dos meses para que cambie, para que llegue a la encrucijada. Tocaba en un bar de la gran ciudad, era telonero de una banda y al ser demasiado “visceral” no conseguía un contrato de grabación con ninguna discográfica. Escribía sobre lo que pasaba en el mundo, lo que leía en el diario –mucho antes de que lo hicieran los Beatles en Sargento Pimienta- e imitaba mucho a Woddie Guthrie –su héroe-.
Después de meses, Columbia golpea su puerta y llega el momento de grabar su primer disco. “Al momento en que lo terminé, quise olvidarlo. Yo ya tenía escritas mis canciones y en el álbum cantaba algo que la gente ya había escuchado”. Sentía la necesidad de grabar sus canciones y finalmente lo logró en ese atemporal y extraordinario disco titulado: “The freewheelin’ Dylan”. Inspirador, real, muy al estilo Zimmerman. A pesar de que repetía constantemente “no estar inventando nada”, el álbum caló hondo en el sentimiento de la juventud americana que veía reflejado su pensamiento en esas trece canciones que se dividían entre la guerra, el amor y un discurso político que afloraba a los 22 años.
El documental vuela nuevamente hacia Newcastle. Esta vez suena “ballad of a thin man” entre silbidos y aplausos. La versión interpretada es conmovedora y tras bastidores, Dylan ironiza sobre los abucheos: “No los tolero, se me complica afinar”. La voz rasposa es una marca registrada y a pesar de que durante años se lo haya tildado de ser un mal cantante, de dylan no hay que escuchar que dice, sino como lo dice. Creo que John Lennon dijo eso.
Vuelve a retroceder en el tiempo. Dylan se pelea con los periodistas que dicen que es un cantante de protesta. “Que cantes sobre política no significa que seas político”, se excusa detrás de unos grandes anteojos negros. Las intervenciones de Joan Baez en el documental son constantes y por momentos, revelan aspectos no conocidos de Bob como cuando le comentó casi al pasar: “No se de que mierda hablo, pero en unos años, los pendejos van a escribir sobre lo que quise decir”.
Bob escribió su propia historia y fue partícipe de la historia de otros. En 1963, Martin Luther King profesaba en Washington su discurso más recordado. Minutos después, Dylan cantaba junto a Joan Baez en el mismo micrófono que había usado el líder pacifista. Campanas de libertad.
Así como el tiempo cambia, Dylan también lo hace. Entre abucheos, descontentos y el sonido estridente de las guitarras eléctricas, deja la acústica de lado y convoca una banda para su nuevo disco. La gente no critica la música, sino el cambio. El festival folk en Newport es el escenario donde Dylan manifiesta su transición. Arranca rockeando y se despide silbado. En minutos vuelve y hace un set acústico. Se vende. Flaquea.
Ya llegó 1966, el año en que los Beatles se consolidan como la mejor banda del mundo, Los Beach Boys lanzan el magistral “Pet sounds” y Los Stones: Aftermath. Dylan está en el escenario del City Hall, tiene colgada su Fender Telecaster y el grito de traidor por parte de un fanático repercute en su cabeza. ¿Qué se siente estar por tu cuenta, sin un camino a casa, como un desconocido, como un rolling stone?
Play it fuckin’ loud.

viernes 1 de junio de 2007

1ero de junio de 1967

Estoy con todas las ganas de escribir sobre el disco pero estoy con
poco tiempo. A la noche es probable que suba algo. A pesar de estas complicaciones, durante toda la semana voy a estar con textos en relación al álbum.

viernes 25 de mayo de 2007

My Back Pages

falta alguien?

jueves 10 de mayo de 2007

Mi semana disquera III



Jueves: Led Zeppelin-Led Zeppelin II




John Mayer-Room for Squares

martes 8 de mayo de 2007

Mi semana disquera II

una profesora de tea me dijo el segundo día de clases que cada vez que hay algo importante, los Beatles deben acompañarte.

Hoy rendí mi primer parcial en la UBA y para no faltar a la cábala, escuché camino a la facultad, Abbey Road




Martes:The Beatles-Abbey Road




Paul McCartney-Paul is Live

lunes 7 de mayo de 2007

Mi semana disquera




Lunes: Pink Floyd-The piper at the gates of dawn

miércoles 25 de abril de 2007

George Harrison




El mejor entre cuatro fantásticos

La maldición del año impar

Cada vez que se acerca la fecha de un examen o la entrega de un trabajo
importante, me hago la cabeza con lo que llamo "la maldición del año
impar". Es un trauma que tengo desde tercer año del secundario cuando
me lleve tres materias. Mi gran maldición es que en cada año impar tuve una complicación con el estudio.

En 2001 en primer año, me lleve una materia
En 2002, nada
En 2003, tres a diciembre-que derivaron en dos en marzo-
En 2004, una (pero fue una boludez)
En 2005, tres a diciembre, las mismas tres a marzo y dos a segunda instancia de marzo
En 2006, nada

A pesar de los malos años en el colegio, los años impares siempre fueron
brillantes en lo personal, tuve muchísimas alegrías durante ese tiempo.

A dos semanas de rendir el primero de mis parciales, espero poder tener ambos.

jueves 19 de abril de 2007

Riders on the storm

Gracias a fito (http://heaveneleven.blogspot.com) puedo subir música al blog y darle un toque más interesante a mis pocos posteos

Voy a hacer una promesa: Voy a actualizar como mínimo dos veces por semana. No se como haré, porque todavía me estoy adaptando al hecho de estar en dos facultades, pero lo intentaré.

Les dejo el tema Riders on the storm de los Doors, que es perfecto para escuchar de fondo mientras uno lee

lunes 9 de abril de 2007

Dia Beatle

ante todo, perdón a mis dos o tres lectores ya que estas últimas dos semanas no actualicé y dejé que muera un poco el blog. Es por falta de tiempo, no de interés. Espero poder volver con todo este mes.

Día Beatle

¿cómo surge?
hace dos años con Monte tuvimos una charla por msn donde él mencionaba que se había pasado todo el día escuchando al cuarteto de liverpool, que su hermano también lo había hecho y otro familiar también. ¿Qué sucedió? Leopoldo le sugirió que ese día sea tomado como el día beatle sin siquiera tomar conciencia que un 10 de abril de 1970, Paul McCartney anunciaba la separación del grupo.

¿cómo se celebra?

escuchando varios discos de los beatles y usando una remera en alusión al grupo

¿cuándo se celebra?
Los 9 de cada mes, teniendo su aniversario oficial, el 9 de abril.


Precaución antes de ver el vídeo: Agarrarse la cabeza porque puede estallar

domingo 25 de marzo de 2007

Pegate un viaje con los beatles

Bienvenidos damas y caballeros, niños y niñas, esto es la gira mágica y misteriosa que ya ha comenzado. Un viaje psicodélico de 50 minutos, una aventura surrealista en donde nada es lo que parece y la comedia, la música y la magia conviven en la tercera película de los Beatles.

El viaje comienza. Ringo discute con su tía. Paul conversa con una llamativa rubia hasta que un enano le pide una foto a ella. Se siente el tonto de la colina. La trama es confusa, errática y a la vez llamativa por su guión donde es notoria la influencia del ácido. Mucho ácido. No sigue los parámetros de un film convencional, como todo lo que hacen los Beatles.

Escenas inexplicables, como un sargento (interpretado por Victor Spinetti) reprimiendo a una vaca, una carrera de autos que desemboca en un pastizal y el video clip del tema “Flying”, donde se muestran diferentes paisajes de Groenlandia.

“¿Dónde está el micro?” pregunta Ringo vestido de mago en un laboratorio. “Ya viene” responde George. Nada tiene sentido con el correr de la película y los climas cambian rápidamente. John vestido de morsa interpreta la mejor canción del álbum y se consagra en la escena siguiente donde durante un extraño almuerzo, sirve fideos tirados en el piso con una pala.

Se acerca el final antológico. Entre los cuatro ensayan una coreografía para bajar una larga escalera y terminar dando vueltas entre cientos de bailarinas que agitan sus vestidos al ritmo de la música. ¿No sabe qué canción es? Su madre debería saberlo.

sábado 24 de marzo de 2007

24/3/76-24/3/07

NUNCA MÁS

jueves 22 de marzo de 2007

Ballad of a thin man




Conocí a Dylan hace casi dos años. Mi hermano tenía el disco essential que resume parte de su obra, y un día, intentado expandir mis horizontes musicales, lo encontré. De movida, no me pareció un buen cantante, tampoco me fascinaba su forma de toca la guitarra, pero todas las imperfecciones que podía tener el disco, lo hacian perfecto.

Una vez Lennon dijo que no hacia falta oír lo que dice Dylan, sino la manera cómo lo dice. Esta frase hoy la hago mía. Muchas veces no se de que está hablando, no conozco el momento ni el entorno que tenía en ese época pero el sólo hecho de pensar que me está hablando a mí, me hace reaccionar de una manera especial.

viernes 16 de marzo de 2007

Habitación llena de espejos


Este es el prólogo de la biografía de Jimi Hendrix escrita por Charles R. Cross. El libro es inconseguible en Argentina pero se puede comprar en Amazon por 17 dolarucos.


Liverpool , 9 de abril de 1967
«Lo siento, amigos, aquí no os podemos servir. Son normas de la casa,ya sabéis.»

Estas palabras salieron,detrás de la barra,de labios de un lobo de mar de aspecto malhumorado,al que le temblaban las manos,mientras hablaba.Tras lanzar la advertencia,se giró y fue a servir una pinta a otro cliente.El vistazo inicial había sido tan rápido —sólo la ojeada de costumbre — que los dos hombres que habían entrado en el bar no tenían la más mínima idea del por qué no se les permitía tomar una copa.La situación era extraña,porque se trataba del típico pub inglés prototípico que servía a todo el mundo:niños,hombres demasiado borrachos para tenerse en pie,o reclusos fugados con grilletes,sólo que tendieran con la mano un billete de una libra.

Uno de los hombres a los que se negó servir era Noel Redding,de veintiún años,bajista de la Jimi Hendrix Experience.Noel era natural de Folkestone,una ciudad del sureste de Inglaterra,y llevaba una vida entera en los pubs y entre taberneros irritables.Jamás se habían negado a servirle una copa,salvo cuando era hora de cierre.Pero éste no era el caso,y Redding no podía ni imaginar qué le pasaba al camarero para responder de aquella manera.«Incluso llegué a pensar —recordaba Noel años después — que ese tipo detestaba nuestro sencillo “Hey Joe ”.»

Tanto Noel como su compañero,Jimi Hendrix,llevaban fulares morados en el cuello,y lucían unas enormes aureolas translúcidas de pelo rizadísimo.Noel vestía unos relucientes pantalones de campana de color violeta,mientras que los ajustados pantalones de Jimi eran de terciopelo rojo.Además Jimi llevaba una camisa pirata con chorreras ahuecadas en el pecho,y encima de la chaqueta,una capa negra.Los únicos que vestían así eran los actores teatrales del siglo XVIII,o las estrellas del rock.Con todo,tanto Noel como Jimi habían entrado en centenares de pubs diferentes,con un aspecto aun más raro,y jamás se habían negado a servirles.En Londres,normalmente era al contrario:tras reconocerlos,se les trataba como a la realeza,como merecedores de adoración.

Sin lugar a dudas,Inglaterra se había enamorado de Jimi,que por entonces tenía veinticuatro años.En el medio año que llevaba residiendo en Gran Bretaña, Jimi había sido el invitado de honor en incontables pubs,e incluso en una ocasión el bienamado Paul McCartney le había pagado una pinta.Jimi veía cómo músicos legendarios a los que idolatraba desde hacía tiempo —Eric Clapton,Pete Townshend y Brian Jones,de los Rolling Stones — lo habían recibido en sus círculos íntimos como un igual y un amigo.La prensa proclamaba a Jimi como uno de los astros en alza del rock,y lo definía como el «Salvaje de Borneo » y «El Elvis negro ».El tomar una pinta entre pases,tal como intentaban Noel y él,no era un gran problema,salvo que las numerosas fans de Jimi lo acosaran.Para esquivar a esas fans acérrimas,la mayoría de las cuales encontraban a Jimi sexualmente irresistible,Noel y Jimi habían elegido aquel pub aislado para una copa rápida antes del siguiente pase.Estaban en Liverpool,cuyos residentes,por supuesto,eran seguidores de sus paisanos los Beatles,pero que a un astro en alza no se le sirviera una copa era inconcebible en cualquier lugar de Inglaterra.«Era el típico pub inglés —describía Noel —,lleno de estibadores,tenderos y gente así.»

Lo primero que pensó Jimi,según lo que le comentó más tarde a Noel,era que le discriminaban por el color de la piel.Como afroamericano,que había vivido en las zonas del sur de Estados Unidos,Jimi ya sabía lo que era que le negaran una copa por motivos racistas.A menudo había soportado los prejuicios sureños al estilo «Jim Crow »,1 las fuentes «sólo para blancos »,y otras humillaciones.Una vez,en Nashville (Tennessee),habían disparado contra las ventanas de su casa,por el simple hecho de ser negro.Jimi había pasado tres años insoportables actuando en el llamado circuito chitlin :un itinerario de garitos,fábricas de hielo y bares,donde se tocaba rhythm and blues,casi siempre ante un público afroamericano.Sólo para llegar a los lugares de actuación,los músicos negros debían planificar cuidadosamente por anticipado,necesidades tales como obtener comida y usar un retrete,simples servicios que en ciertas zonas de la Norteamérica blanca se negaban a los negros.El legendario soulman Solomon Burke participaba con Jimi en una gira con autocar por el circuito chitlin,y recordaba el incidente que se produjo cuando el grupo paró en un pueblo con un solo restaurante.Con la certeza de que el establecimiento no querría servir a afroamericanos,se dispuso que un bajista blanco que iba con ellos fuera a comprar «comida para llevar » para el resto de los músicos..Cuando el músico blanco estaba a unos pocos metros del autocar,y viendo que las cajas de comida estaban a punto de caer al suelo,Jimi salió corriendo para ayudarlo.«Los tipos blancos propietarios del local vieron para quién era realmente la comida»,recordaba Burke.Él y Hendrix vieron horrorizados cómo los blancos salían de detrás del mostrador armados con hachas.«Cogieron toda la comida y la lanzaron al suelo —dijo Burke —.No ofrecimos resistencia porque sabíamos que querían,y podían,matarnos,y que seguramente el sheriff se hubiera puesto de su lado.»

En Inglaterra,Jimi no había acusado tanto la discriminación racial,porque vio que la clase y el acento eran los barómetros sociales británicos que regían.En cambio,en Estados Unidos su etnia había sido un obstáculo para su carrera,especialmente a la hora de pasar por encima de los géneros musicales y tocar fuera de los márgenes establecidos para el rock y el rhythm and blues.En Inglaterra, sin embargo,el color y el acento americano de Jimi constituían una especie de excentricidad.Como yanqui y afroamericano a la vez,él era un intruso extraño, aunque se le reverenciara por dicho estatus.«Fue el primer negro americano que conocí —recordaba Noel Redding — y sólo por eso ya era interesante..» El cantante Sting que,de adolescente,asistió a una actuación de la gira de 1967 de la Jimi Hendrix Experience,escribió más tarde «que era la primera vez que veía actuar a un músico de color>.

Lo segundo que le vino a la cabeza a Jimi aquel día,en el pub de Liverpool, fue preguntarse que quizá era su chaqueta.Lucía una antigua chaqueta militar,reliquia de los días de esplendor del Imperio británico.Había comprado el capote en un rastro londinense,y era de estilo muy recargado:sesenta y tres botones dorados para abrocharlo,en las mangas y en el centro destacaban unos complicados bordados dorados,y se remataba con un cuello,que cualquiera que lo hubiera lucido habría pasado casi por un dandi.«Esa chaqueta ya le había causado problemas antes —recordaba Kathy Etchingham,la novia de Jimi por aquel entonces —.Los viejos pensionistas veían aquel negro de aspecto salvaje paseando por la calle con la chaqueta,y ellos sabían perfectamente que no había
podido estar en los húsares.» Los veteranos de guerra ingleses,,de una cierta edad,no se reprimían a la hora de manifestar su rechazo a que Jimi luciera aquella prenda,y como no lo habían visto en «Top of the Pops »,no sabían que se trataba de un astro del rock.Sin embargo,cualquier conflicto causado por la chaqueta normalmente se resolvía de manera rápida,cuando el siempre cortés Jimi se disculpaba,y manifestaba que era un licenciado reciente de la División Aerotransportada 101 del ejército estadounidense.Esto bastaba para que los ancianos se callaran y le palmearan la espalda a Jimi,en señal de gratitud.En 1967,la mayoría de británicos recordaban que,el día D,la legendaria 101 se había lanzado en paracaídas en Normandía,con la intrepidez de los auténticos héroes.

Hendrix tenía un aspecto heroico con la chaqueta.Aunque medía un metro setenta y ocho centímetros,la gente solía pensar que pasaba con creces de metro ochenta,porque el gigantesco peinado afro le hacía parecer más alto.El cuerpo delgado y de anchas espaldas,con forma casi de triángulo invertido,favorecía dicha ilusión;Jimi tenía caderas estrechas y una cintura pequeña,aunque unos hombros y unos largos brazos.Los dedos eran de una longitud y sinuosidad extraordinarias y,como el resto,eran de un espléndido color de caramelo.Los compañeros del grupo le llamaban en broma «El Murciélago »,porque Jimi prefería cerrar las ventanas y dormir de día,aunque el apodo también le viene por el hecho de vestirse a menudo con una capa,cosa que favorecía su aspecto de superhéroe.«Cuando paseábamos por la calle,en Londres —recordaba Kathy Etchingham —,a veces la gente se paraba y se quedaba mirándolo como si fuera una aparición.» Jimi tenía unos ojos grandes,,con forma de almendra,de color castaño,que brillaban al contacto con la luz.Jimi se convirtió inmediatamente en el preferido de los periodistas británicos,pero los fotógrafos lo adoraban de forma especial,porque Jimi poseía la habilidad que tienen los modelos de quedar extraordinariamente bien desde cualquier ángulo, a lo que se añadía una dulzura expresiva que hacía que cada fotografía suya ex-plicara una historia.Incluso en un medio tan frío como la fotografía periodística,Jimi rezumaba una sexualidad que parecía peligrosa y exótica.

Esa belleza rutilante no significó nada a los acerados ojos del tabernero de Liverpool,y a Jimi no le valió para que le sirvieran una pinta,a pesar de las repetidas y educadas peticiones,y de los diversos billetes puestos en la barra.Tal vez a Jimi le pasó por la cabeza informar al viejo de su floreciente fama,pero se le acababa la paciencia.Aunque se le tenía por silencioso y bien educado,Jimi también podía tener muy mal genio,y estallaba de vez en cuando,especialmente bajo los efectos del alcohol,y entonces la situación era de sálvese quien pueda.«Cuando se enfurecía —observaba Etchingham —,se salía de sus casillas.»Como mínimo, en aquel pub aún no había tomado ni una copa,lo que disminuía las posibilidades de que Jimi acabara lanzando al suelo a aquel viejo.

Al final,con un leve tartamudeo,una tendencia superada de la infancia en la que recaía con los nervios,Jimi se enfrentó al camarero:«¿Es...—dijo airadamente —,es porque soy negro?».

El tabernero proporcionó una respuesta rápida y concluyente:«¡No,por el amor de Dios,tío!¿Es que no habéis leído el letrero de la puerta?».Y sin más, el viejo recogió su trapo y se fue,exasperado,al otro extremo del bar.

Una vez descartada la posibilidad del prejuicio racial,a Jimi y a Noel les embargó un aire de humor y alivio.Se miraron el uno al otro sonriendo como chiquillos que hubieran hecho algo malo,a la espera de ser descubiertos.«Nos pusimos a reír —recordaba Noel —.No teníamos ni idea de lo que habíamos hecho.» Noel bromeó con Jimi diciendo que,,a lo mejor,en Liverpool tenías que ser miembro de los Treegulls —algo así como «gaviotas de árbol »,el apodo que Noel daba a los Beatles — para que te sirvieran una copa..Noel salió a la calle para ver qué había en la puerta,y vio dos carteles clavados con chinchetas.Arriba había un gran cartel de un circo que estaba al final de la calle y,debajo, había un letrero,manuscrito,que explicaba el motivo por el cual se los excluía del pub.Cuando Noel vio el segundo cartel,le dio tal ataque de risa que acabó cayéndose al suelo.Era una de esas anécdotas para recordarla años y años,pensó Noel.Una de ésas con la que bromearían durante meses en el autocar del grupo.Años más tarde Noel recordaba:«Pensaba que no debía esperar para contársela a Mitch Mitchell,porque él no nos dejaría que la olvidáramos ».Cuando entró de nuevo al pub,para poner a Jimi al corriente,Noel vio que el camarero y Jimi se gritaban mutuamente.

«¡Ya os lo he dicho,no voy a serviros!—insistía el barman —.Aquí tenemos unas normas.» Noel se apresuró a intervenir,,pero el tabernero estaba ya acalorado y seguía con su reprimenda:«El letrero de la entrada está muy claro,y si dejamos entrar a uno solo de vosotros,todo el maldito establecimiento se llenaría de tipos iguales,y ésa no es manera de llevar un pub,desde luego que no.Que haya un circo aquí ya es lo suficientemente malo para el negocio.Y el letrero lo dice bien claro:“¡Prohibida la entrada a payasos!”».

Noel recordaba que Jimi tardó un rato en darse cuenta de lo que querían decir las palabras.Incluso después de que Noel le susurrara la explicación al oído («Hay un circo al final de la calle,y el tipo éste no quiere payasos en el pub.Piensa que somos payasos »),Jimi aún parecía perplejo,casi aturdido.Poco a poco,Jimi entendió la broma poco menos que cósmica,y en su cara estalló una amplia sonrisa.No se le echaba del pub porque fuera negro,ni porque luciera una chaqueta militar,ni por ser demasiado escandaloso,ni por vestir como un pirata,ni por no ser un Beatle en Liverpool,aunque en cierta forma era por todo eso y mucho más.

Esa primavera,Jimi era el astro en solitario de rock más interesante de toda Gran Bretaña;faltaban sólo dos meses para que luciera la misma chaqueta militar en su actuación del Monterrey Pop Festival,que lo consagraría en Norteamérica;después del concierto,Jimi sería el astro más importante del mundo.

jueves 15 de marzo de 2007

I am the walrus

Esto lo escribí la madrugada del 9 de octubre de 2006. Es corto pero me gustó bastante.

El 9 de Octubre de 1940 nació en un humilde hospital de Liverpool John Lennon. Su ciudad se encontraba devastada por los aviones bombarderos de la segunda guerra mundial, su casa vivía en estado de emergencia al igual que su país y John aparecía cuando nadie lo buscaba. Al día siguiente, el mundo había cambiado.

Cambió la manera de ver la vida, de sentir la música. Revolucionó a una época con sus palabras, vivió inmerso en la utopia de un mundo sin violencia y combatió a los líderes políticos con seis cuerdas que se hacian escuchar como el grito de todo una generación.

Dueño de un talento descomunal, es una de las pocas personas que lograron estremecer a este mundo y que lo ha cambiado hacia algo mejor. Todos sabemos quien fue John Lennon, nunca sabremos quien pudo haber sido.

¿Por qué 1967rack?

El título del blog surgió una noche, asi como quien no quiere la cosa. Ya había estado pensando en decenas de variantes pero ninguna me terminaba de cerrar. Primero pensé en algo largo y en referencia a algún tema de Harrison, pero no me cuadraba. Buscaba entre las tapas de mis discos, en libros y no encontraba inspiración alguna.

Hasta que una noche se me presentó, sentado en el mismo bar de siempre, y me golpeó tan duro que casi me caigo de la silla -a pesar de que también podría haber sido el efecto de la cerveza- pero estoy seguro que fue una revelación.

La charla con Monte giraba en torno a la aparición en 1967 de grupos como The Doors, The Jimi Hendrix Experience y Pink Floyd, sumado al especial lanzamiento que habían hecho los pibes de Liverpool meses atrás. Fue una año especial , plagado de canciones que se convirtieron himnos, amor y psicodelia.

El término rack surge de la degeneración de la palabra rock que usamos con el quia cuando realmente nos gusta una banda.


1967Rack es un sencillo homenaje a la década de los '60 que presentó en la escena musical a las bandas que hoy escucho.

miércoles 14 de marzo de 2007

Hello, I love you

Finalmente sucedió. Horas ideando un título, decidiendo que subir como primera entrada, que perfil darle. Resulta sencillo y a la vez complicado, porque estoy a un sólo click de un comienzo mágico y misterioso.

Con mi mejor amigo (desde este momento mencionado como Monte) siempre pensamos en hacer diferentes cosas referidas a la cultura. Pasamos largas noches imaginando un futuro con muestras fotográficas, libros y revistas editadas, acordes que nos eleven al rotulo de "dioses" y demás. De todos esos proyectos, el primero en conocerse es mi blog, que servirá como un borrador de todo lo que vendrá en el futuro.

Esto es 1967 rack, ya contaré el porque del nombre y cuántas cervezas habiamos tomado con Monte cuando surgió.

"Los tiempos están cambiando", Bob Dylan.